El conflicto en Medio Oriente completó ya dos meses, generando crecientes preocupaciones a nivel global por el alza en los precios del petróleo y el riesgo de un aumento de la inflación.
En América Latina, una región no ajena a estas dinámicas, la atención comienza a centrarse en el posible impacto sobre el comercio de los alimentos y otros productos indispensables, con expertos que advierten sobre un inminente incremento de precios.
De acuerdo con una reciente investigación del Social Research Center, la inestabilidad geopolítica en Medio Oriente podría influir significativamente en las cadenas de suministro, los precios y la disponibilidad de insumos agrícolas clave, especialmente fertilizantes, cuyo costo está ligado a los costos de la energía. Los expertos alertan que el encarecimiento de estos insumos podría elevar los costos de producción agrícola y trasladar presión a los precios de los alimentos.
Los especialistas coinciden en que uno de los principales factores de riesgo en América Latina es la alta dependencia de insumos importados, incluso la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha advertido que la continuidad de la guerra en Irán aumenta los riesgos para la seguridad alimentaria mundial, especialmente en países de bajos ingresos dependientes de importaciones.
“En el caso de Colombia, esta vulnerabilidad es relevante, ya que tiene una economía aún dependiente de los commodities: en 2025, el 38,2% de las exportaciones correspondieron a combustibles y productos extractivos, y en febrero de 2026 este grupo representó el 33,3% del total. A nivel social y económico, el principal riesgo es el deterioro del costo de vida”, mencionó Andres Michielin, B2B alliance manager en Viventa y uno de los consultados en la investigación.
En otros países como Perú, alertan que el impacto ya se refleja en el incremento de los fertilizantes y su efecto directo sobre cultivos clave. Señalan que insumos como la urea han registrado alzas muy significativas, lo que eleva los costos de producción de productos básicos como maíz, arroz y papa, entre otros.
Además, en México los expertos aseguran que hay un escenario de presión tanto para productores como para las empresas locales, marcado por el aumento en los costos de insumos, la inflación y un entorno cambiario complejo. Esto, mencionan, también podría terminar impactando los precios finales de alimentos y otros productos esenciales para la canasta básica de las familias.
Por otro lado, desde Venezuela apuntan a preocupaciones por que la guerra en Medio Oriente incremente la presión sobre la ya compleja situación que vive el país sudamericano, marcada además por una estrecha supervisión de EE.UU. Sin embargo, otros especialistas en esta nación señalan que, al ser un gran productor de petróleo, el país podría incluso beneficiarse del alza en los precios del crudo. Aún así, advierten que “con una industria paralizada por la falta de mantenimiento y operando a solo el 20% de su capacidad, los beneficios serían mínimos”.
En general, los especialistas advierten que este escenario podría representar un riesgo para la seguridad alimentaria en algunos países de la región, especialmente entre las familias más vulnerables, donde los alimentos representan una mayor proporción del gasto. Sin embargo, este impacto, explican, no se traslada de forma inmediata al consumidor final, sino que se da de manera progresiva, a medida que el aumento en los precios de los combustibles encarece el transporte, la logística y, posteriormente, los costos de producción y distribución de alimentos.
Sobre este punto, es importante resaltar que recientemente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que millones de personas podrían enfrentar hambre aguda si el conflicto con Irán no cedía a mediados de 2026, como consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz y los crecientes riesgos para el tráfico en el Mar Rojo. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) señaló que este escenario elevaría el número de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda a 363 millones.